La dirección de Jonathan Kaplan logra capturar la esencia de la década de 1960, con un estilo visual que refleja la época. La banda sonora, que incluye versiones de canciones clásicas de blues y country, es excelente y complementa perfectamente la trama.
La dirección de Jonathan Kaplan logra capturar la esencia de la década de 1960, con un estilo visual que refleja la época. La banda sonora, que incluye versiones de canciones clásicas de blues y country, es excelente y complementa perfectamente la trama.