Para ser considerado para la Medalla de Honor, un militar debe demostrar actos de valor y honor sobresalientes que impliquen un riesgo significativo para la vida. Generalmente, estos actos tienen que haber ocurrido bajo fuego enemigo. La recomendación para el otorgamiento de la medalla usualmente parte de los comandantes de las unidades donde el militar sirvió, pasa por varias revisiones, y finalmente es sometida a aprobación por el presidente de los Estados Unidos.